Motos Hombrados nace de la obsesión por el mundo de las dos ruedas de su creador, Iván Hombrados.

Desde pequeñito Iván era un enamorado de las ruedas, no discriminaba ni en número ni en tamaño, daba igual que fueran coches, camiones, máquinas de construcción… le encantaba todo lo que tuviera motor. Pero es el numero par el que realmente le obsesionaba.

La primera vez que se sube a una moto, fue con su abuelo en valencia, tendria 3 añitos y ni siquiera era capaz de llegar al suelo en una minimoto, salio de la tienda con una propaganda de una moto de 3 ruedas, que estuvo muchos años en un cajon de casa de los abuelos, que el miraba impotente ante la negativa de sus padres.

Es en su pueblo donde un vecino mayor que el le daba vueltas a la manzana con una minimoto de cros y potencia la pasion que llevaba el niño dentro.

Año 1995, año en el cual Iván comulga por primera vez, sus abuelos quieren regalarle una moto, y son sus padres los que se interponen, de hecho con tiempo, le introducen en el mundo del R/C de explosión para distraerle con algo y que no se acuerde de las motos, esto le permiten tener un primer contacto con el mundo de la mecanica.

El tiempo pasaba, Ivan crecia y su obsesion tambien, pasaba los veranos en su pueblo, y sus amigos mayores que el, se empezaban a fijar en las niñas, no tenian otro tema, esto a Ivan le daba igual, el solo tenia ojos para las motos, es en esas circunstancias cuando le explica a su mejor amigo

“Yo siento por las motos lo mismo que tu por las chicas”

Llevo el verano de 1998, y algunos de los amigos de Ivan tenian moto para montar por el pueblo y aunque este era demasiado pequeño, se acordo que su tio tenia una Montesa Cota 123, en el garage parada desde hace años. Y aprovecha las vacaciones de sus abuelos paternos para arreglarla y salir con ella sin documentacion ni seguro ni nada….. (Menudo disgusto la familia)…

Año 2000, ese niñito, cumple los 14 años y tiene la edad legal para poder conducir un ciclomotor, aunque hasta la fecha cualquiera hubiera apostado porque elegiria una moto de motocros, contra todo pronostico, apuesta por la carretera, y es en este punto, donde todo cambia de forma exponencial.