Los frenos

El sistema de frenos es uno de los sistemas de seguridad más importantes de la parte ciclo de una motocicleta, ya que es el encargado de detener el vehículo en cualquier tipo de circunstancia y velocidad de marcha. La evolución de los motores de motocicleta y de la parte ciclo depende de la evolución del sistema de frenos, ya que estos definirán el límite de potencia, peso y rendimiento del vehículo donde estén instalados.

Su funcionamiento se basa en el principio de la transformación de la energía, ya que su función es la de transformar la energía cinética del vehículo, en energía calorífica mediante la fricción de los elementos. A mayor velocidad, mayor cantidad de energía a disipar, por eso el trabajo realizado por los frenos es proporcional a la velocidad de la moto.

En las motos antiguas, los fabricantes ponían los mismos frenos que a las bicicletas,ya que no era ni la mitad de velocidad de lo que cogen actualmente, mediante tipos de mordaza que al pulsar el freno se friccionaban contra la llanta para conseguir el frenado de la moto. Estos frenos fueron sustituidos por los frenos de tambor que mejoraban la capacidad de fricción y la superficie de contacto y tienen un sistema de frenado mecánico. Aunque estos frenos de tambor se siguen utilizando, actualmente se utilizan los frenos de disco, que disipan mejor el calor al estar en contacto continuo con el aire. Este sistema consiste en la fricción de las pastilla de freno contra el disco de freno, siendo por primera vez un sistema de frenado hidráulico. Al  margen de utilizarse estos frenos, también se han incluido los sistemas de frenada ABS, que se diseñan para evitar el bloqueo de las ruedas a la hora de realizar la frenada liberando presión de los frenos cuando los neumáticos presentan síntoma de deslizamiento. Para conseguir todo esto el sistema ABS lleva unos sensores que son los encargados de avisar a la centralita cuando los neumáticos empiezan a derrapar para conseguir una frenada efectiva.

 

8.1.1 Los frenos de tambor

 

Los frenos de tambor están compuestos por unos alojamientos circulares denominados tambores, y por las zapatas, Cuando apretamos el freno, tanto en la maneta como en el pedal, se produce una fricción se las zapatas sobre el tambor. El tambor forma parte de la rueda y pueden ser de acero o aluminio dependiendo de las dimensiones y peso de la moto.

Podemos encontrar tambores perforados para facilitar la expulsión de calor de los frenos. Estos frenos se utilizaban en las motos deportivas antiguas para mejorar sus prestaciones y el sobrecalentamiento de los frenos.

 

8.1.1.1 Verificación del sistema de frenos de tambor

 

Lo primero que haremos será pulsar la maneta para ver si la fuerza de frenado es la correcta. Después, comprobaremos el desgaste de las zapatas. Si el sistema de freno no rinde correctamente, lo que haremos será tensar el sistema ya que alomejor ha cogido cierta holgura por el desgaste de las zapatas.

Para ello actuaremos sobre los tensores que podemos encontrar en la maneta de freno o en el pedal de freno.

Una vez ajustado, comprobaremos que la rueda no quede frenada después de la operación de tensado. Si el sistema presenta exceso de desgaste o falta de frenado estando correctamente tensado, procederemos a su desmontaje para localizar la avería.

Accederemos a la rueda donde el sistema presenta irregularidades en su funcionamiento y la desmontamos para acceder al plato de mordazas y al tambor. Extraeremos las mordazas de freno para su revisión y acondicionamiento y las marcaremos antes de su desmontaje para respetar su posición de montaje, ya que guardan posición.

Evitaremos tocar con las manos la mordaza ya que podría perder eficacia. Desmontaremos la leva de accionamiento, la placa de control de desgaste de las mordazas y el eje de accionamiento de las mordazas.

Una vez desmontado el conjunto, limpiaremos todos los componentes con agua y jabón neutro, o desengrasante, para eliminar el residuo en forma de polvo, provocado por el desgaste de las mordazas. Una vez limpio, engrasamos el eje de accionamiento de las mordazas con grasa de cobre, ya que tienen una alta resistencia de calor, para facilitar su accionamiento. Verificaremos el estado de las mordazas, comprobando su espesor y comparándolo con los datos ofrecidos por el fabricante, aproximadamente 1 mm mínimo de espesor, si lo supera, tendran que ser sustituidas. Si el desgaste es correcto, pasaremos un papel de lija para quitar la primera capa sin necesidad de ser sustituida. Una vez comprobadas las mordazas, verificaremos el estado y desgaste del diámetro interno del tambor y de los muelles de retorno de las mordazas.

El tambor debe presentar una superficie interior lisa y sin marcas. Si la longitud de los muelles es amplia, procederemos a su sustitución, ya que no agarraria igual. Verificaremos también el accionamiento de la palanca o pedal, los tensores y el cable de freno. Comprobaremos que el estado de la rosca y de la tuerca del tensor está en perfectas condiciones, y que el cable discurre de manera suave y sin obstrucciones. En el caso de presentar defectos, procederemos a su sustitución.

Para finalizar, lubricaremos los pivotes de la maneta o pedal de freno para facilitar su accionamiento y mejorar el tacto del sistema.

Una vez comprobado todo el sistema, instalaremos el eje de accionamiento del freno de tambor y la placa indicadora de desgaste. Una vez colocados, instalaremos la leva de accionamiento del freno de tambor respetando su posición. Una vez montado el sistema de accionamiento, instalaremos las mordazas. Si no son nueva, también habrá que respetar la posición. Con el sistema de freno de tambor correctamente montado, instalaremos la rueda, y apretaremos al par de apriete especificado por el fabricante.

Una vez tengamos la rueda instalada conectaremos al sistema de freno de tambor el cable de accionamiento, y tensaremos el freno dejando que la maneta recorra unos milímetros antes de frenar para mantener un tacto correcto.

 

8.1.2 Los frenos de disco

 

El sistema está formado por un disco anclado a la rueda y por un elemento fijo anclado a la horquilla de la suspensión denominado pinza de freno. La pista exterior está realizada en acero y dispone de taladros o ranuras para proporcionar un mejor contacto entre pastilla y disco en condiciones de conducción en mojado. Estos taladros o ranuras también se encargan de expulsar los residuos y gases creados por el desgaste de la pastilla.

 

8.1.2.1 Verificacion de los frenos de disco

 

Para iniciar la operación de mantenimiento, desmontaremos los precintos de seguridad de los pasadores de las pastillas y aflojaremos los pasadores de soporte de las pastillas. Desmontaremos los tornillos de fijación de la pinza de freno, sacaremos la pinza de freno de su posición original y extraeremos los pasadores de las pastillas aflojados anteriormente.

Tendremos la precaución de prestar atención a todos los componentes del sistema, como muelles o placas para su posterior montaje.

Extraeremos las pastillas de freno de la pinza marcandolas porque también guardan posición. Una vez desmontadas las partes del sistema, limpiaremos la pinza de freno con agua y jabón neutro para eliminar el residuo de material de la pastilla que se queda en la pinza. Una vez limpia la pinza, humedeceremos los pistones de la pinza con líquido de frenos para hidratar los anillos interiores. Verificaremos el desplazamiento de los pistones pulsando levemente la bomba de freno. Cuando estén verificados, presionaremos los pistones para que se introduzcan en el interior de la pinza.

Una vez acondicionada la pinza de freno, verificaremos las pastillas de freno y el disco de freno. Las pastillas suelen tener una marca central para saber si están desgastadas o no. En el caso que no se vea esa marca, que es cuando se produce el famoso pitido al frenar, habría que sustituirla. Si la medida es correcta lijaremos la primera capa de suciedad, sin hacer mucha presión sobre la pastilla ya que en el caso que sufra alguna deformación habría que cambiarla. Una vez finalizado esta verificación, pondremos las pastillas en la pinza de freno. Prestaremos atención al orden de las pastilla y de las placas y muelles ya que guardan posición. Instalaremos los pasadores de las pastillas, la pinza en su soporte.  Colocaremos los tornillos de fijación de la pinza, apretándose al par de apriete especificado por el fabricante. Es importante realizar esta operación de forma correcta ya que es una fijación de importancia que marca la seguridad y la frenada de la moto.

Para finalizar, accionaremos la palanca de freno hasta obtener presión en el sistema de frenado, verificando posteriormente el nivel del líquido de frenos que deberá indicar el nivel máximo si las pastillas son nuevas.  

 

8.1.3 Cambio de liquido de frenos y purgado

El líquido de frenos se suele cambiar cada dos años. Para realizar su sustitución, localizaremos el depósito del líquido de frenos y giraremos el manillar. Después, desmontaremos la tapa del depósito de líquido de frenos y extraeremos la goma de su interior.

Mediante una jeringa, absorberemos todo el líquido del depósito e inyectaremos el líquido nuevo, evitando pulsar la maneta de freno para evitar la entrada de aire en el sistema. Acoplaremos una pequeña manguera a la válvula de purga que incorpora la pinza de freno, colocando su extremo en un depósito para poder reciclar el líquido extraído. Observamos que el líquido viejo tiene un color oscuro, producto de su degradación. Continuaremos el purgado hasta que el líquido que salga por la manguera tenga un color claro, síntoma que el líquido nuevo ha llenado el sistema. Por último ,accionaremos la palanca varias veces para comprobar que el sistema de freno tiene presión.

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